Nuestra historia

James Chippendale es el dueño y diseñador de NEST.

Estando siempre a favor de la aventura y los cambios, le encanta aceptar nuevos desafíos y usualmente lo hace en industrias sobre las cuales no sabe nada, sobre todo porque cree que puede hacerlo. James es un filántropo, sobreviviente del cáncer (leucemia en el 2000), cineasta y un anterior ejecutivo en la industria de la música que ha estado visitando Tulum durante años. En mayo del 2015 encontró una casa que necesitaba desesperadamente un poco de cariño y que le habló directamente a James. Tenía la ubicación y el tamaño perfectos y estaba dentro de su presupuesto, por lo que no lo dudó ni un segundo. Voló a casa, puso su casa en Austin a la venta y el primer comprador interesado la compró, junto con todos los muebles. Fue su primera señal de que estaba haciendo lo correcto. Vendió todas sus pertenencias, regaló la mayor parte de su ropa y también hizo negociaciones para vender la empresa que había pasado 20 años construyendo. Desde ese momento comenzó una aventura completamente nueva. Una nueva vida.

James Chippendale
Our Story - Entrance

Al comienzo realmente no tenía un destino o una visión final de qué sería esta propiedad. Siempre le ha gustado diseñar, por lo que se sumergió en el diseño y desarrollo de cada parte. Fue un comienzo difícil, luchando contra casi todo: los bichos, el calor, las autoridades y los desafíos del día a día por no hablar el idioma. Luego, durante una conversación casual con el antiguo jefe de alimentos y bebidas de Be Tulum, la mejor y más exitosa propiedad en la carretera de la playa, encontró a un socio. Juan Carlos Gasca acababa de vender una propiedad en Ciudad de México. Le ofreció su apoyo y sobre todo, su ayuda para arreglar la propiedad. Fue exactamente lo que se necesitaba para que funcionara. De nuevo, James pensó que se trataba de una señal diciendo: “Sin importar cuál sea tu fe, los poderes del universo ponen las cosas en tu camino justo cuando las necesitas. Sólo tienes que estar lo suficientemente consciente como para verlas y aprovecharlas”.

James y Juan comenzaron a trabajar y después de muchos desafíos y mucha sangre, sudor y lágrimas, los primeros huéspedes llegaron seis meses después el 10 de diciembre del 2015, cuando los últimos muebles estaban siendo colocados en su lugar. James dijo: “Todo lo que podía salir mal con los primeros huéspedes sucedió. El generador se dañó, el agua no funcionó, el personal no llegó, etc. Pero aun así sabía que un día todo funcionaría”. Y lo hizo. Con la ayuda de un excelente equipo y sólo a través de referidos (aunque ahora la prensa ha hecho correr la voz), NEST ha estado creciendo consistentemente desde el día que abrió. NEST tiene la intención de mantener al ambiente relajado, deseando que los huéspedes se sientan en casa a diferencia de la mayoría de ofertas en la carretera de la playa. NEST todavía está creciendo y desarrollándose y siempre estamos buscando hacer cambios para mejorar continuamente la oferta, esforzándonos cada vez más cada día para proveerles a nuestros huéspedes un ambiente acogedor y casero.

Our Story - Mask
Our Story - Chair

En cuanto al diseño: México tiene unos de los mejores artesanos del mundo, por lo que James estaba determinado a comprar la mayor cantidad posible a los vendedores locales. Pasó tres meses viajando alrededor de México buscando las piezas correctas para la casa. Trabajando con carpinteros a las afueras de Coba, fabricaron la mayor parte de las piezas de madera, reunieron lámparas y textiles de Mérida y después de varios viajes escarbando a través de artículos descartados y almacenes de muebles antiguos de hacienda en San Miguel, encontró muchas de las piezas únicas que estaba buscando para completar NEST. James obtuvo toda su ropa de cama, plantas, jabones y lociones a través de vendedores locales, incluso llegando a comprar un Mezcal personalizado y sin marca de su amigo Guido que vive en Tulum Pueblo. Nunca para y continuamente busca las piezas correctas para la casa para darle ese ambiente moderno y hogareño.